Preguntas frecuentes
¿De verdad aguanta el peso de una persona?
Vamos a ser claros contigo, porque de esto depende tu seguridad: Alderwell es una barra de asistencia de equilibrio. Está hecha para que te apoyes y recuperes la estabilidad al entrar, salir o girar dentro de la regadera.
No está hecha para que te cuelgues de ella con todo tu peso, ni para usarse como barra de dominadas, ni para detener una caída completa. Si lo que necesitas es una barra que soporte el peso muerto de una persona, necesitas una atornillada a la estructura de la pared, con contratista.
Preferimos decírtelo antes de que la compres, no después.
¿En qué superficies funciona?
La ventosa necesita una superficie lisa, brillante, sin poros y sin juntas. Aquí no hay grises:
- Azulejo liso y brillante de 10 × 10 cm o más grande
- Vidrio templado de cancel
- Acrílico
- Mármol pulido
- Superficies metálicas lisas
- Azulejo mate o texturizado
- Mosaico chico (la ventosa alcanza la lechada)
- Pared pintada o tablaroca
- Piedra natural porosa
- Fibra de vidrio
- Superficies con grietas o desniveles
Regla de oro: la ventosa completa debe quedar apoyada sobre una sola pieza lisa, sin tocar ni un milímetro de la línea de cemento. Si la toca, el vacío se rompe.
Si tu baño está en la lista roja, no la compres: te vamos a ahorrar el coraje.
¿Va a dañar mis azulejos o la pared?
No. Alderwell no usa tornillos, taladro, pegamento ni cintas adhesivas. Se sujeta solo por vacío.
Cuando quieras quitarla, levantas los dos pestillos y sale sola: sin agujeros, sin residuo pegajoso, sin marca. Por eso funciona si rentas y no quieres perder tu depósito, o si simplemente no piensas romper tus azulejos.
¿Cómo sé que quedó bien puesta antes de usarla?
Tres comprobaciones, cada vez:
- Los dos pestillos deben cerrar por completo, hasta el fondo.
- Prueba de jalón: antes de meterte a bañar, jala la barra con fuerza hacia abajo y hacia afuera. No debe moverse ni ceder.
- Si sientes cualquier juego, o escuchas entrar aire, quítala, limpia y seca bien la pared y las ventosas, y colócala otra vez.
Si dudas, no la uses hasta volver a instalarla. Toma 10 segundos.
¿Cuánto tiempo se queda pegada?
Depende de tu superficie, del vapor y de los residuos de jabón: el vacío se va relajando poco a poco. Eso es física, no un defecto.
Por eso te pedimos un hábito sencillo: el ritual de los 15 días. Cada dos semanas abres los pestillos, limpias y secas la ventosa y la pared, y la vuelves a sellar. Son 30 segundos y recuperas el agarre del primer día.
Y siempre, siempre, la prueba de jalón antes de cada uso.
¿Cómo se instala?
En menos de 10 segundos y sin una sola herramienta:
- Limpia y seca la zona del azulejo (sin jabón, sin humedad, sin polvo).
- Coloca la barra con los pestillos abiertos, cuidando que cada ventosa quede completa sobre una pieza lisa, sin tocar lechada.
- Baja los dos pestillos hasta el tope.
- Haz la prueba de jalón. Listo.